
Dedicado a la memoria de Thierry Salmon
Bones Intencions empezó siendo una versión del Platonov de Chéjov. Al cabo de unas semanas, como en 10.000 kg. me di cuenta de que necesitaba más libertad para trabajar y dejé de lado el bellísimo texto ruso y me puse a trabajar con los actores y sin intermediarios.
Fue un proyecto de reencuentro con una teatralidad y con unos actores. El espectáculo fue todo un éxito aunque para mí es uno de los proyectos menos satisfactorios. Tengo la sensación de que era un proyecto plagado de trucos de teatro que nada tenían que ver con mis aspiraciones. En el espectáculo se relataba la historia de aquellos que acabaron por perder la batalla tras demostrar muy buenas intenciones. En el espectáculo se hacía referencia a personajes como los trabajadores enterrados bajo los cimientos del Teatre Lliure de Gràcia donde actuábamos (todavía quedan unas inscripciones hechas a mano con sus nombres y fecha de deceso), a Sisa a Rosa Novell, etc.
Es fácil imaginar lo que este espectáculo generó entre el público de mediana edad y, sin embargo, yo no dejaba de pensar “¿cómo pueden dejarse engañar con estos truquitos de teatro?”. Además fue en esa época que empecé a ver espectáculos de Rodrigo García que inevitablemente me influenciaron más de lo que en esa época estaba dispuesto a tolerar. Sin embargo, el espectáculo tenía unas imágenes poderosas y un final del que todavía encuentro referencias en espectáculos que se estrenan hoy en día.
SINOPSIS:
Este espectáculo habla de los que se empotran contra una pared a 140 km/h e indaga en los motivos por los cuales vale la pena probarlo. Este espectáculo habla de los que se creen la fábula de David y Goliat, y de los resultados que eso conlleva. Este espectáculo habla de los que se revientan el cráneo contra el dintel de la puerta de entrada de la vejez y de las razones por las que este dintel es siempre de piedra.
Esta historia, narrada con la furia de Walt Disney y la candidez del nihilismo –debería decirlo al revés?-, sigue los pasos de aquellos que un día quisieron salvar la humanidad.
PROGRAMA DE MANO:
rebelarse es morder la mano del que te da de comer
hay rebeliones silenciosas
la de Marc Rovira que se niega a trabajar
que se niega bailar la vida que le ha sido mandada
entonces vive en un piso-zulo y aguanta los meados de los vecinos de arriba
que se filtran por entre las vigas y mojan el colchón
hay más rebeliones silenciosas
la de Vincent, mi tío
un hombre que quería ser escritor
y vagaba por las calles para tener experiencias
y se iba por las noches a bruselas y no volvía hasta varios días después
dejando a su mujer y a sus dos hijos a la espera
pero lo bonito de Vincent no es que quiera ser escritor
lo bonito de Vincent no es que cada tarde se encierre en la buhardilla y no salga hasta la hora de cenar
no es que en esa buhardilla no haya entrado nunca nadie
y que no esté permitido molestarle en esas horas que se pasa allí encerrado
lo bonito es que nunca ha publicado nada
que nunca nadie ha leído nada de lo que se supone que escribe
y sin embargo
es alguien que hace la vida más fácil a los demás
como la mantequilla para el pan
como el aceite y la sal
si sabe que tienes un problema viene a verte de inmediato
si alguien intenta robarle él hace lo posible para dejárselo más fácil
si ve a una mujer por la calle se enamora perdidamente de ella
y cuando en algún momento ha estado cerca del éxito
sencillamente ha renunciado
se ha tirado hacia atrás
luego, está la revuelta violenta
la suicida
la del enemigo público número uno
la ingenuidad
aquel personaje cojo que hace unos años apareció varias veces reventando papeleras por la calle
un chico punk al que le faltaba una pierna y que era filmado por las cámaras de vigilancia ciudadana mientras se liaba a muletazos con una papelera y la dejaba desparramada por el suelo
es la violencia del que se sabe perdedor pero que, fascinado por la fábula de David y Goliat, acaba tendido en el suelo con el cráneo reventado por su propia piedra
sencillamente porque no tiene ni idea
no es profesional
porque la fábula de david y goliat es una pura mentira
david nunca ganó a goliat
pero, bien mirado, quizás nuestro héroe suicida también sepa
que no hay victoria posible
pero no le ha sido dado hacer otra cosa más que rebelarse
como aquella historia de la rana y el escorpión que, acuciados por un incendio, han de cruzar el río. El escorpión pide a la rana que lo lleve sobre su espalda. A mitad camino, el escorpión la pica. Antes de hundirse, la rana le pregunta por qué la ha picado, van a ahogarse los dos. Y el escorpión responte:
- Porque es mi naturaleza.
Ese es el héroe suicida
Aún sabiendo que no tiene posibilidad de vencer
Pierde la vida en el intento
Porque es su naturaleza
Y luego está el que se rebela contra si mismo
O quizá no sea más que una variante del héroe suicida
El hombre que decide cambiar de sexo y hacerse mujer
O el niño de el tambor de hojalata que decide no crecer
O el que decide matarse
Gilles Deleuze se tira por la ventana de su casa, como Goytisolo
Debord se pega un tiro
Foucault se mete en todos los cuartos oscuros de San Francisco hasta morir de sida
A sabiendas
Hablo de suicidios de gente que nos gusta porque saben a mito
Pero el suicidio es siempre
en todas y cada una de las personas que lo practican en serio
un misterio que los que seguimos vivos nunca llegaremos a comprender
Rebelarse contra la propia vida
Rebeliones pues
sin esperanza
Sin pretender llegar-al-poder; cambiar-la-realidad; dar con la otra-cara-de-la-moneda
Esta es la rebelión que me interesa
La que va a ciegas
Algunas imágenes que me gustan:
La del hombre que va corriendo, se tira contra un muro y cae al suelo rebotado (me parece que es una acción de Jordi Benito)
La del hombre que intenta volar sin más ayuda que la de sus propios brazos (la famosa foto de Klein)
La de la mujer corriendo con los ojos cerrados (Pina Baush?)
Rastrear las pequeñas rebeliones en nuestras propias vidas
Rebeliones insufribles como la de aquel hombre que abandona a las mujeres una semana antes de que nazca su hijo, sistemáticamente, sin poder o querer evitarlo
Los secretos deseos de Bulgakov cuando, teniendo una niña enferma en los brazos, desea que muera para no tener que enfrentarse a su ineptitud de médico principiante.
Ese amigo tocando con la polla al recién nacido de su hermana sin ningún deseo sexual, solo por probar, como quien toca a un niño cariñosamente con la yema de los dedos
Las gentes de la Comuna de París que, espontaneamente, se pusieron a apedrear los relojes de los campanarios de toda la ciudad para parar el tiempo
El capitán Ahab persiguiendo a Moby Dick por todos los océanos de la tierra
Una pintada del mayo del 68 atribuida a Marguerite Duras:
No sabemos adónde vamos pero no por eso vamos a dejar de ir
Una frase de Debord:
C’est un beau moment, que celui oú se met en mouvement un assault contre l’ordre du monde. (Solo es bello aquel momento en el que se pone en movimiento un asalto contra el orden del mundo)
Y es que lo que realmente importa de la rebelión es encontrar a gente que dice que no
No a las cosas más variadas y pintorescas, pero no, en definitva, al orden del mundo.
Eso es lo que me gusta de Platonov
Platonov es un personaje suicida
Desde el principio sabe que van a matarlo
Pero incluso la muerte le da risa
Pasa por encima de todas las convenciones con tal de sacudir un poquito el mundo que le rodea. Se agita desesperadamente como aquel prisionero esposado de pies y manos que es llevado al garrote vil. ¿Acaso piensa que sus movimientos van a aflojar los grilletes, que va a poder desacerse de los guardianes y huir saltando por encima de todos los muros y todas las alambradas? No, pero no es humano no intentarlo.
Ésta es la historia de Platonov
Mientras que todos los personajes de la obra y de casi todas las siguientes obras de Chejóv están aprendiendo a renunciar a toda revuelta y a doblegarse lo suficiente como para pasar dignamente por la puerta demasiado pequeña de la vejez, Platonov se da de bruces contra el dintel y, sencillamente, muere. Es a él a quien menos le importará. Puesto que mientras él estaba el mundo todavía se agitaba y, por tanto, tenía swing.
FICHA ARTÍSTICA:
Dirección: Roger Bernat. Intérpretes: Mia Esteve, Agnès Mateus, Ruben Ametllé y Juan Navarro. Escenografía e Iluminación: Cube (Maria de la Cámara y Gabi Paré). Música: Oriol Rossell. Una Producción del Teatre Lliure (Marzo del 2003)
El 30 de Abril y el 1 de Mayo en