
Tras cerrar General Elèctrica, la compañía que compartíamos Tomás Aragay, Mònica Arús, Laia Alzueta, Sonia Gómez, Idurre Azkue, Andrés Waksman, Nico Baixas, Agnès Mateus y tantos otros que dejaron parte de sus sueldos en mantener la estructura, tenía ganas de hacer proyectos más pequeños. Había estado los últimos años haciendo grandes proyectos no solo por mi megalomanía sino para poder mantener la estructura de la compañía que se iba haciendo cada vez más costosa.
En lugar de un gran espectáculo decidí hacer 6 de pequeños y volver a esos espacios no teatrales en los que me había movido con mucha comodidad en el pasado. Cada espectáculo estaría protagonizado por un invitado que no forzosamente tenía que ser actor y estaría acompañado por Juan Navarro y por mí. Los seis espectáculos se organizaron de la manera siguiente:
Octubre: De la impossibilitat d’entendre’s un mateix. En Atelier. Con Ruben Ametllé (este espectáculo tenía que estar protagonizado por Vero Araúzo que finalmente desistió).
Noviembre: De la impossibilitat de concebre la pròpia mort. En La Poderosa. Con Iago Pericot.
Diciembre: De la impossibilitat de ser a tot arreu. En Conservas. Con Pedro Soler.
Abril: De la impossibilitat de conjugar el verb estimar. En L’Antic Teatre. Con Santiago Maravilla
Mayo: De la impossibilitat de trobar la paraula justa. En La Caldera. Con Imma Codorniu (A Imma le salió una boda en el último momento y este espectáculo quedó sin un protagonista aunque tuvimos la participación estelar de Joaquim Jordà).
Junio: De la impossibilitat de ser Déu. En AlmaZen. Con Nicolás Acevedo.
Hasta el 16 de Enero: 